sábado, 19 de septiembre de 2009




Cerré los ojos,
seguí contemplándote,
no hicieron falta sonidos,
sólo silencios.

Mi boca fue un aliado
del mismo placer
para acercarse a la tuya.
sin quererme alejar.

Y soñé despierto, soñé con tu amor
disfruté de sentir, de ser tuyo,
me rendí,
¿cómo no rendirme ante ti?

No hay comentarios:

Publicar un comentario